Intolerancia a la lactosa y deporte

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Intolerancia a la lactosa y deporte

Nélida Fernández Puertas 08 Jun 2018
Apasionada de la Nutrición Deportiva en Decathlon Valladolid

Descubre todo lo provoca la intolerancia

La intolerancia a la lactosa se produce cuando el organismo deja de producir lactasala enzima que digiere la lactosa en el intestino delgado; y este azúcar de la leche no se puede asimilar, provocando síntomas digestivos variados, por lo que si eres intolerante a la lactosa, aquí te dejamos qué hacer en este caso, deportista.

¿Qué es la lactosa y qué significa ser intolerante?

La lactosa es el azúcar de la leche, un disacárido de glucosa y galactosa. La intolerancia a la lactosa se produce cuando el organismo deja de producir lactasala enzima que digiere la lactosa en el intestino delgado; y este azúcar de la leche no se puede asimilar, provocando síntomas digestivos variados que veremos más adelante.

La lactosa también se encuentra en algunos otros alimentos y medicamentos por lo que es importante leer las etiquetas para comprobar que el producto está libre de este azúcar si somos intolerantes, ya que el reglamento (UE) Nº 1169/2011 obliga a declarar la presencia de alérgenos como son la leche y sus derivados, incluida la lactosa.

Intolerancia

¿Cuáles son los síntomas de una intolerancia a la lactosa?

Si no se digiere la lactosa, se acumula en el intestino y es descompuesta por las bacterias intestinales provocando síntomas que afectan al tracto gastrointestinal. Las molestias más habituales: son gases, malas digestiones, ruidos intestinales, heces malolientes, hinchazón abdominal, vómitos, dolor tipo cólico, etc.

También pueden aparecer síntomas no digestivos como cansancio, dolor articular, problemas de piel, dolor de cabeza, insomnio, nerviosismo, etc. Lo que está claro es que los síntomas aparecen después de tomar leche y otros lácteos como quesos, yogures, batidos…etc.

¿Cómo se si soy realmente intolerante a la lactosa?

Muchas personas piensan que tienen intolerancia a la lactosa y evitan tomar leche, no podemos autodiagnosticarnos. Es importante hacer un diagnóstico, y para ello hay diferentes test médicos de intolerancia a la lactosa (como el test de hidrógeno aspirado, el de sobrecarga de lactosa o un test genético) que determinan si hay un déficit congénito o de nacimiento o un déficit secundario.

Hay personas que tienen un déficit de lactosa permanente y otras no, a veces una intoxicación alimentaria, un tratamiento con medicamentos como antibióticos, o el estrés puede provocar un problema con la lactosa que remite al poco tiempo.

Tampoco debe confundirse con la alergia a la leche, que no tiene nada que ver con la intolerancia a la lactosa. La alergia a la leche es una reacción a la proteína de la leche de vaca, no al azúcar lactosa, y es mucho más grave porque provoca una reacción del sistema inmunitario, con formación de anticuerpos como cualquier otra alergia.

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¿Qué hacer en caso de intolerancia a la lactosa en deportistas?

Si hay una intolerancia a la lactosa diagnosticada, lo mejor evitar los lácteos y derivados y tomar sustitutos sin lactosa y otros alimentos ricos en calcio. Dependiendo de la sensibilidad a la lactosa se puede tolerar una cantidad mínima al día sin tener ningún síntoma ni problema, incluso se pueden comer alimentos como algunos quesos o yogures que han sufrido una transformación en su elaboración y tienen menos cantidad de lactosa que la propia leche, o está casi completamente digerida. A día de hoy encontramos fácilmente también leches y lácteos sin lactosa.

También es común en deportistas que se dé el caso que la leche o lácteos les siente mal sólo cuanto los toman en el desayuno antes de una competición o entrenamiento intenso. Aunque sea un poco de leche con el café, tienen problemas intestinales después. En estos casos, lo mejor es evitar los lácteos durante las 24 horas anteriores a la competición para evitar complicaciones, no restringiéndolos el resto de días e incluyéndolos en su alimentación habitual ya que la intolerancia en estos casos es únicamente en un  momento puntual.

¿Y qué pasa con los suplementos de proteínas?

Debemos destacar que los aislados proteicos, derivados de las proteínas de la leche, no contienen lactosa, por lo tanto, los individuos que tengan incluso una intolerancia completa a la lactosa  podrán tomar si es necesario suplementos proteicos procedentes del suero de la leche (proteína Whey aislada).

No ocurre lo mismo con los concentrados proteicos derivados de la leche, que pueden tener en su composición pequeñas cantidades tanto de grasas como de azúcares (en este caso lactosa) provenientes de la leche, de forma que puede presentarse intolerancia.

Espero que hayáis disfrutado leyendo este post sobre la intolerancia. Recuerda que siempre nos puedes dejar tu opinión en los comentarios y no olvides echar un vistazo a nuestro Catálogo de Nutrición.

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Nélida Fernández
Apasionada de la Nutrición Deportiva
Ven a conocer a Nélida a la tienda de Decathlon Valladolid

Bibliografía

Acerca del autor:

Nélida Fernández Puertas
Apasionada de la Nutrición Deportiva en Decathlon Valladolid

Un comentario

  1. Jimy agosto 8, 2018 en 6:03 pm - Responder

    Hola! Gran artículo! Desde hace unos años tomó leche sin lactosa y me siento menos hinchado.

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